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CARTA A TODOS LOS PADRES

... DE ADOLESCENTES (Y NO TAN ADOLESCENTES)



Queridos papás:

Os he dedicado los primeros llantos y risas. Recuerdo que mis primeras palabras en este mundo fueron “papá” y “mamá”. Me habéis dado de comer cuando yo no podía y me habéis enseñado a hacerlo solo/a cuando aún no sabía. De vosotros he aprendido que en la vida es más importante tener buen corazón que buen físico. También, que con la verdad se llega a todas partes, mientras que con la mentira no se va a ningún sitio. Que antes de hablar siempre hay que pensar y que sólo si sabes guardar secretos, tendrás amigos.

Me habéis enseñado tantas cosas, papás...

Pero ahora tengo que seguir mi camino solo/a. Sé que aún soy para vosotros un/a niño/a, pero sabré hacerlo, no os preocupéis. He tenido unos grandes maestros.

Y si me caigo, me levantaré. Recordad que aprenderé más de mis errores que de los vuestros.

Tenéis que saber que probablemente me distancie un poco de vosotros. Es lógico, nuestros caminos serán distintos. Ello no significa que os quiera menos, al contrario. Ahora más que nunca debéis demostrarme todo vuestro amor.

Me gustaría que me ofreciérais vuestra opinión sobre los pasos que voy tomando en mi vida, pero no intentéis conducirme, porque entonces no querré escucharos.

Quisiera que escuchárais todos mis problemas y preocupaciones y recordárais que, aunque ahora os parezcan tonterías, hace unos años también eran muy importantes para vosotros.

Necesito que reconozcáis mis logros y propósitos conseguidos y estéis orgullosos de vuestro/a hijo/a. No hay nada que me haga más feliz.

Sé que a veces no me comportaré como debería. Es normal, ser adulto no resulta sencillo. Ofrecedme segundas oportunidades.

No me llaméis constantemente para saber dónde estoy. Me agobiaréis. Recordad qué bien os sentaba disfrutar de la libertad cuando teníais mi edad.

Tampoco insistáis en que os cuente lo que he hecho. Demostradme confianza y lo haré sin necesidad de que lo pidáis.

Entiendo que para vosotros no será fácil, pero tampoco lo será para mí. Recordad vuestros errores y confiádmelos. También puedo aprender de ellos.

No os quedéis en el “no”. Ofrecedme argumentos.

Ahora más que nunca el término “empatía” cobra todo su significado. Aplicadlo conmigo y yo lo aplicaré con vosotros.


Un abrazo muy fuerte de vuestro/a hijo/a, que os quiere muchísimo.

4 lectores opinan:

Luchida dijo...

Bonita carta... Ojalá los padres hicieran eso... Me quedo sobre todo con lo que dices de que dejen que los hijos se equivoquen y rectifiquen... El afán de protección a veces puede ser contraproducente completamente...
Besitos!!

madroca dijo...

Un texto muy real Sara, una carta llena de realidades que en más de una ocasión a pesar de saberse, se posponen en el afán de la protección de ese niño/a que con 25años sigue siendo su niño/a
Bello post sara

La sonrisa de Hiperión dijo...

Estupenda la refelexión


Saludos y un abrazo.

Francisco dijo...

Gracias por pasarte, creo que sos la primera que encuentra una descripcion corta para mis cuentos que me gusta.
Pense que no me seguias a estas alturas jaja

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