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¿Por qué?


« ¿Por qué escribes esos relatos tan tristes? », me preguntó una ex-profe del instituto a la que tengo mucho cariño. Ya me lo habían preguntado ―o comentado― otras personas anteriormente, y la verdad es que aún no sé responder a esta pregunta. ¿Por qué siempre escribo relatos tristes? ¿Será porque mi vida no dista mucho de esa ficción? ¿O porque simplemente me nacen esas historias?

Todos los relatos o la mayoría de los que he publicado en el blog han nacido fruto de una frase. Puedo despertarme con “El humo se elevaba en rápidos movimientos por las calles de Madrid” e instintivamente comienzo a escribir. El resto de frases brotan solas con escribir la primera. No sigo un guión, ni invento premeditadamente un personaje. Sólo escribo todo cuanto me venga a la mente. Después ya vendrá el momento de los borrones y cambios.

Y es esto lo que más me preocupa. Si escribo historias tristes porque es lo que me sale, ¿qué tendré dentro entonces? ¿Más tristeza? Quisiera escribir historias más divertidas, que hicieran reír a los lectores. Hasta ahora lo único divertido que estoy escribiendo es un cuento infantil. Y siempre acaban saliendo ciertos matices que le dan tristeza a la historia.

¿Por qué?

Hasta aquí mi disertación. Espero vuestras opiniones.



10 lectores opinan:

Luchida dijo...

Hola!!
Yo soy de las tuyas... No sé escribir cosas divertidas; si acaso cosas neutras (tipo ensayo-reflexión).
La razón (la mía) es que soy una persona triste (o más bien, lo era). Si por dentro había tristeza, ¿con qué cara me iba a poner a escribir cosas divertidas? Me parecía del todo impensable.
Curiosamente, desde principios de este curso me considero una persona feliz, inmensamente feliz. Te diría que nunca antes me había sentido tan bien, ni tan realizada, ni tan satisfecha de cuanto me rodea.
¿Y qué ha ocurrido? Que no soy capaz de escribir nada en el blog. Dos actualizaciones desde que me ha embargado la alegría, y las ganas de vivir plenamente. Te diría incluso que he llegado a perder la inspiración. Sólo consigo escribir largo y tendido para defender una idea o para plasmar lo que pienso pero ya no soy capaz de expresar mis sentimientos. No sé escribir la alegría que siento cada día al levantarme ni al acostarme ni al comerme una tarta de chocolate.
Y bueno, si para escribir necesito estar triste casi que prefiero ser feliz y no escribir... Aunque me fastidie un poco...
No sé si tu razón pueda ser la misma que la mía; supongo que lo sabrás el día en que te embargue esa felicidad que te deja cara de gilipollas las 24 horas porque no te bajas de la nube color de rosa en la que te has montado sin darte cuenta.
Vaya, como me he enrollado :P Espero no haberte aburrido.
Besitos!!!!

Matías Mugione dijo...

No es que sólo tengas tristeza adentro, es que es lo que te quieres sacar de encima. Escribir te descarga, la felicidad te la guardas. Y está muy bien.

Un beso Sara :)

Anabel dijo...

Pues a mí me pasa lo mismo, la mayoría de historias que escribo son tristes. Pero, sin embargo, no creo que estemos tristes por dentro, por lo menos yo me siento muy feliz. La verdad es que creo que me salen mejor las historias tristes, porque no me gusta mucho lo de "vivieron felices y comieron perdices". Aunque hay veces que intento escribir un final feliz, para cambiar de registro XD.

Besos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

El mundo es triste... y poque no reflejarlo?


Saludos y un abrazo enorme.

Luha dijo...

Pues a mi me pasa justamente lo mismo, yo creo que por que la mayor emocion que hemos sentido todos es el desamor y esa sensacion de perdido, la mayoria de las personas pensamos en como termino y no en todo lo que duro, asi sean dos segundos,o tal vez por que es mas facil identificar la tristeza de la felicidad porque en el fondo nunca hemos de experimentar la felicidad absoluta, pero si la tristeza...
eso creo o me he empeñado en creer
saludos =D

Luha dijo...
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juan rafael dijo...

Especialización es la palabra que marca la diferencia.

No es lo mismo decir que sueles escribir cosas tristes a decir que estás especializada en relatos tristes ;)

Calvarian dijo...

El caso es escribir...En mi caso está claro, una sombra-triste y solitaria de que va a escribir...jejeje. Mi calva no da para más chiqui
Bésix

CumbresBlogrrascosas dijo...

Pues no sé por qué será así en tu caso, Sara, pero si te das cuenta, en literatura abunda más la tristeza que la alegría. A mí, si no me esfuerzo, también me sale todo más bien triste y desesperanzado. Te cito a André Gide: "No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos." Supongo que sería discutible, pero ahí lo dejo...

Beso.

carlos de la parra dijo...

Muy interesante caso,que en tu juventud digas que sólo te aparece la tristeza en lo que escribes,pero si así es es por el enfoque que tienes al manifestar algo en éste formato,a menos que en lo personal también tu forma de expresión verbal sea de tristeza.
Siento por otro lado que al escribir,aprendemos bastante,no sólo acerca de nuestras personas sino que desarrollamos cierto estilo en nuestras letras.

Por lo demás no queda claro si deseabas escribir algo en otro tono que no fuése el triste,pero es cosa de práctica y perseverancia desarrollar dicha habilidad.
Por tu preparación cómo maestra se nota que dominas bien la ortografía y la gramática;pero observé que manifestaste que te expresas siguiendo el tren de ideas de donde parta,ésto se llama lirismo,y en ciertos momentos es una virtud de un autor la que surge en sus expresiones líricas como en el caso de Cortazar,pero el componer una historia es un poco como armar una estructura;precisamente García Márquez llama a ésto "la carpintería"del relato;no hay mucho que pudiese expresar más del eterno constante que refieren todos los escritores,que es que escribiendo más es como más se desarrolla ésta forma de arte o expresión.

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