6

Quejarse no sirve de nada, pero desahoga un rato

Porque vivimos en un país (España) en el que las colas del paro superan a las que se forman los sábados por la noche en cualquier discoteca, las hipotecas siguen subiendo como la espuma, los bancos tienen más patrimonio que Paris Hilton y las diplomaturas, licenciaturas y másters abundan también en lugares como MC Donald's, Burguer King, Carrefour... Y suerte si no están en las largas colas del paro...

Y con esta realidad, con el enfado generalizado, la frase común española, mezcla de esa resignación que llevamos en la sangre, se expande: "Pero ¿y qué hacemos? No sirve de nada quejarse". Pues nada, ni huelgas generales (me río de la convocada en septiembre), ni protestas. Todo sigue igual. Seguimos buscando trabajo como burros o manteniendo los que tenemos y dando gracias todos los días por no ser un miembro más de la cola que vemos todas las mañanas en la oficina del INEM.

Yo, preparando oposiciones como una loca sabiendo que sacarán una penosa cantidad de plazas y que, de momento, tener un título no me sirve más que para pensar que he desaprovechado tres años en los que ya podría estar fija en algún trabajo. ¿Tres? Cuatro, mejor dicho, porque este año necesito tiempo para estudiar oposiciones y, aunque trabajo, lo que gano no me da ni para pagar los cursos que necesito para que me cuenten méritos.

Méritos. Me río de los méritos. Méritos que se resumen a pagar, como todo. Méritos que no tienes si no te alcanza el dinero. Méritos que consisten en desembolsar una cantidad de 80 € por curso para que te concedan un mísero 0.5. Es lo que sucede cuando mezclamos educación con política y con la necesidad de llenar los bolsillos de algún que otro pez gordo.

Oposiciones. Acabas la carrera y, tras hacer cuenta de lo que te ha costado (da gracias si te conceden alguna mínima beca), resulta que si no tienes la suerte de conocer a alguien que ya se haya presentado antes y te pueda echar un cable, no te queda otra opción que apuntarte a una academia de oposiciones. Venga, ¡más dinero! Como bien decía mi amiga Luchida, tanto máster y no se les ocurre a los señores del ministerio de Educación proponer un máster de preparación de oposiciones. O no se les ocurre o no les conviene, me da a mi que es la segunda opción.

La semana pasada asistí a un seminario que me ha costado 80 € también para pelearme con 31 compañeros por un ordenador, porque en el aula sólo teníamos 15. Digo yo que con lo que pagamos deberíamos tener, al menos, un ordenador para cada uno. En lo que llevo de curso (empecé a estudiar en octubre) me habré gastado ya cerca de 300 € en cositas varias para oposiciones.

En fin, que quejarse no sirve de nada, porque ninguno de nosotros vamos a cambiar la situación actual por mucho que nos movilicemos (¿seguro, lo hemos comprobado alguna vez?), pero desahoga un rato...

5

Comento: Trilogía "Los juegos del hambre"


Hace poco os hablé, en la entrada anterior, del libro "Los juegos del hambre": el primero de una trilogía escrita por Suzanne Collins. Pues bien, ya me he leído los dos siguientes y debo decir que son... ¡INCREÍBLES! En fin, que debéis leerlos. Hacía tiempo que no me enganchaba tanto a un libro.

La autora tiene un estilo directo y claro que le ha permitido llegar a público de todas las edades. Sus obras se encuentran en el apartado de literatura infantil y juvenil, pero bien podría ser también literatura para adultos, pues es una de las pocas autoras que deja un doble sentido, una doble moraleja para cada tipo de edad y madurez.

Las novelas están escritas en primera persona por una chica, siguiendo la línea que ahora está de moda por el exitazo de Crepúsculo. Pero es lo único que mantienen ambos éxitos en común. Esta novela, de carácter futurista, plantea a los adultos una reflexión sobre los avances tan vertiginosos que está experimentando nuestra sociedad hoy en día, así como una crítica de lo absurdo de las guerras y una lucha constante por la libertad.

"Los juegos del hambre", seguido del tomo "En llamas" y finalizando la trilogía con "Sinsajo" constituyen una historia muy limpia y directa que enganchará hasta a la persona menos lectora.

Os dejo a continuación la primera parte de una entrevista que le hicieron a la autora y aprovecho para animar a algún bilingüe a que traduzca la entrevista y la cuelgue con subtítulos en yotube. Yo me esfuerzo de veras por entenderla, pero mi inglés deja mucho que desear...




Por cierto... ¡Hoy es mi cumpleaños! 21 añitos que cargo ya encima. Un beso a todos y finalmente, me gustaría agradecer esos 210 seguidores que ya tiene mi blog. No sería lo que soy sin vuestros comentarios y posts. ¡Un abrazo!

Para finalizar, dejadme recomendaros una buenísima página para comprar libros online. Es una buena opción si no tenemos tiempo de visitar una librería o nos urge comprarlo. Después, también está la opción gratuita y más recomendada en estos tiempos de crisis: las bibliotecas.

12

Comento: Los juegos del hambre


Fue la semana pasada. Pasé por la biblioteca como casi todas las semanas. Es curioso: puedo tener tres o más libros esperando en la mesita de noche a ser devorados, pero no logro evitar visitar la biblioteca al menos una vez por semana. Quizás me da miedo que le dé a todo el mundo por llevarse libros y las estanterías queden vacías y desoladas o, simplemente, disfruto tocando los tomos y leyendo las diferentes sinopsis. Si por mi fuera, me los llevaría todos; resulta tan dificil decidirse después por uno o un par... Y claro, así esto se convierte en un círculo vicioso, en la pescadilla que se muerde la cola, y cada vez tengo una lista más interminable de libros en la mesilla.

Como decía, la semana pasada me acerqué a la biblioteca. No tenía intención de llevarme ningún libro, que conste. Fui directa al apartado de "libros de educación" que, tengo que decirlo, deja bastante que desear. La biblioteca le dedica una mísera estantería a uno de los pilares más importantes de la sociedad. Por si fuera poco, la mayoría de esos libros están ya desfasados en cuanto a la ley de educación (y sirven realmente de poco). Tuve que sentarme en el suelo, porque se ve que la única estantería que quedaba libre para colocar los libros de esta sección era aquella: imposible ver siquiera la etiqueta si uno mide más de 1´70 m. de altura. Suerte que soy más corta de estatura...

En fin, escogí tres o cuatro libros "algo" interesantes sobre educación y me los llevé todos a una mesa para ojearlos mejor porque, como comprenderéis, sentada en el suelo con la gente paseando a mi alrededor no me sentía demasiado cómoda. Al final resultó que ningún libro merecía la pena. Decidí marcharme y justo cuando estaba en la salida de la biblioteca, extrañada conmigo misma por no llevarme ni un libro, lo vi. Descansaba en la estantería reservada a "novedades" y, como me sonaba un poco de haber leído reseñas, me acerqué para ojearlo mejor.

"Vaya mierda de sinopsis", me dije cuando leí la contraportada. No aportaba nada sobre el libro "Los juegos del hambre". Sin embargo, algo me llamaba la atención de aquel tomo y decidí llevármelo. Cinco días después, lo he acabado de leer.

La novela es fascinante, original y muy muy sorprendente. Engancha hasta puntos insospechados. Yo me obsesioné con el libro; hasta soñaba con él, os lo juro. La historia es de carácter futurista, se ambienta en lo que ahora conocemos como EE.UU. Las terribles catástrofes naturales acabaron con la civilización y dieron lugar a la creación de un nuevo territorio llamado Panem. Este lugar está dividido en 12 distritos y el capitolio, que los dirige y controla. Cada distrito trabaja una materia prima que será la fuente de recursos del capitolio. Una vez al año, el capitolio organiza los juegos del hambre, una especie de gran hermano en el que seleccionan a dos personas (tributos) por distrito y los obligan a matarse entre ellos hasta quedar un solo vencedor. La protagonista de la novela, Katniss, narra en primera persona cómo es vivir en este entorno.

Hacía tiempo, ya digo, que no me enganchaba tanto a un libro como lo he hecho con este, es adictivo. Cualquiera se puede enganchar a esta novela. Os la recomiendo de corazón, no os arrepentiréis. Por cierto, tiene continuación. "Los juegos del hambre" es el primer libro de una trilogía; le sigue "En llamas" y "Sinsajo". Todos están ya a la venta. La autora y mi nueva ídolo, Suzanne Collins.

Para finalizar, dejadme recomendaros una buenísima página para comprar libros online. Es una buena opción si no tenemos tiempo de visitar una librería o nos urge comprarlo. Después, también está la opción gratuita y más recomendada en estos tiempos de crisis: las bibliotecas.

8

¿Qué es para ti la literatura?


Desde que descubrí mi primer libro hasta ahora ha llovido bastante. Recuerdo que estábamos paseando por la calle mi madre y yo cuando vi a lo lejos unos puestos blancos que parecían atraer a la muchedumbre.

- Mamá, ¿qué es eso? -pregunté con la voz ingenua que caracteriza a cualquier niño.
- Es el mercado del libro.

Ahora me río, pero en aquel momento pensé que toda aquella gente se estaba peleando por comprar "El libro". Me imaginaba un libro gigantesco muy poderoso que todos querían tener en sus casas. Mi madre, al ver la curiosidad centelleante que expiraban mis ojos, me acercó cada vez más a aquellos puestos.

Pronto descubrí que la gente no se peleaba por un libro, sino por varios. Había docenas, centenas incluso de tomos variados que pasaban de mano en mano para ser palpados, olidos, mimados.
Y de pronto, en una esquina del puesto, vi el que sería mi primer libro, la primera historia que recuerdo desde que tengo uso de razón. La portada era azul, de la colección El barco de vapor, de SM: Kiatosky y el robo de los chicles.

Recuerdo que en aquel momento estaba comiendo chicle. Había peleado con mi madre para que me comprase un paquete de chicles Clix sabor menta, y leer aquel título me identificó rápidamente con el libro.

No me molesté en ojear la sinopsis, no lo necesitaba. De todos los libros que había, ese precisamente era el único que mencionaba algo que a mi me encantaba: los chicles. Y el pensamiento de que me los robaran dolía mucho, así que me sentía doblemente identificada con aquel libro.

- Mamá, quiero este -le dije dos minutos después de haber llegado al puesto.
- ¿Ya lo has decidido? Sara, hay muchísimos libros más...
Y recuerdo que le contesté las palabras más sabias que una niña puede pronunciar con seis años de edad:
- Bueno, pues los demás los leeré después. Hoy quiero este.

Está claro que había leído antes más libros, pero aquel lo recuerdo como el verdadero comienzo de mi pasión por la lectura. Me obsesioné tanto con la historia que soñaba con Kiatosky. A partir de ahí, los libros que he devorado son tantos que ni me acuerdo.

Hace unos días, hablaba sobre literatura con unos niños cuando uno de ellos me preguntó:
- Ya sabemos que te encanta la literatura, pero ¿por qué? ¿Qué es para ti la literatura?

Los niños a veces formulan preguntas que dejan a los adultos sin respuesta... Y así me dejó. No supe qué contestarle.

Para mí, la literatura es tantas cosas que así, en una pregunta tan sencilla, se me hacía dificil explicarlo.
- Para mí lo es todo -contesté, pero sé que quedó incompleto.

Desde entonces me planteo muchas veces esta cuestión... ¿Qué es para ti la literatura? Espero que vosotros sí que sepáis ofrecerle una buena respuesta a ese niño. De nosotros depende que desarrollen el mismo hobbie.
Back to Top