Jaime Sabines
DÍA DEL LIBRO
Un libro diferente, que
ha hecho que los amantes de la literatura épica veamos esta obra con otros
ojos. Desde el principio engancha la historia del pelirrojo Kvothe, hijo de una troupe de artistas
itinerantes que viajan por los Cuatro Rincones de la Civilización, y de pueblo
en pueblo, ofreciendo obras clásicas en ese mundo, hasta que la desgracia se
apodera de ella... De ahí a buscarse la vida como ladrón, su entrada en la Universidad, adelantado a su edad, sus desventuras
y alegrías con los maestros del arcano… No sigo. El resto lo dejo al lector,
ávido de historias de magia, dragones, aventuras, y el puntillo romántico.
Esta cita
de la contraportada resumiría perfectamente la esencia de "La Princesa del
Hielo", libro de la sueca Camilla Läckberg. Tal vez pueda parecer a simple
vista uno más en la enorme selección de novela negra que nos han brindado en
los últimos años los autores escandinavos, pero la razón de que haya elegido
comentar éste precisamente es porque tanto la dinámica (algo muy importante en
un libro de intriga) como los personajes y la trama se complementan y hacen que
te enganches a la lectura, participando en ella como un investigador más.
Azincourt, una de las
batallas más celebres de la historia, un ejército inglés diezmado y agotado se
enfrenta a un ejército francés con casi el triple de soldados, para sorpresa de
muchos fueron los ingleses los que se alzaron como vencedores. Algunos lo
atribuyen al discurso de Enrique V de Inglaterra, otros a la mala organización
del ejército francés, los más religiosos opinan que fue obra de San Crispín y
San Crispiniano pero de lo que no cabe duda es que los arqueros de arco largo
ingleses jugaron un papel fundamental.Certámenes literarios
¡Ánimo y participad!
Comento: Martes con mi viejo profesor

Años después de haberse graduado, Mitch Albom, ahora periodista deportivo y antiguo alumno favorito de Morrie, observa un día en la televisión una entrevista que le realizan a su viejo profesor, en la que este explica su enfermedad y cómo la está llevando.
Albom se pone en contacto con su antiguo profesor y acuerdan verse todos los martes de cada semana, en la casa de Schwartz. Durante estas sesiones, profesor y alumno hablan sobre la vida, el amor, la amistad, la vejez, el dinero… Conversaciones en las que Morrie intenta, una vez más, enseñarle a su alumno favorito aquellas cosas importantes en nuestra vida, que Albom ha ido olvidando a lo largo de los años.
El libro es la última tesina realizada por Albom para Morrie Schwartz, pero no es una tesina cualquiera. En ella se muestran las enseñanzas de un profesor a punto de morir que nos deja un gran ejemplo de cómo hay que enfrentar a la muerte, a la vez que nos enseña aquellos valores que nuestras ocupaciones diarias entierran y hacen que no seamos nosotros mismos.
Es una profunda y sentimental historia de vida que nos encantaría regalar a cualquiera. A mí me marcó profundamente, es de esas novelas que llegan al alma muy rápidamente. Y el estilo de escritura de Albom es tan sencillo que la lectura te permite centrarte completamente en la historia como si estuvieras allí mismo. Tanto que, aunque es predecible el final de la historia, es inevitable sentir una enorme tristeza cuando la acabas.
La novela está llena de frases exquisitas, de entre las que destaco las siguientes, a modo de muestra:
La cultura que tenemos no hace que las personas se sientan contentas de sí mismas. Y uno ha de tener la fuerza suficiente para decir que si la cultura no funciona no hay que tragársela.
Sin amor, somos pájaros con las alas rotas.
Dedícate a amar a los demás, dedícate a la comunidad que te rodea y dedícate a crear algo que te aporte un norte y un sentido.
La ELA es como una vela encendida que te funde los nervios y te deja el cuerpo como un montón de cera.
Y para los vagos redomados que encuentren la lectura aburrida, también hay película. Aún no la he visto, pero debe estar muy bien.
Comento: La sombra del viento

Sinopsis: Un amanecer de 1945, un muchacho es conducido por su padre a un misterioso lugar oculto en el corazón de la ciudad vieja: El Cementerio de los Libros Olvidados. Allí, Daniel Sempere encuentra un libro maldito que cambia el rumbo de su vida y le arrastra a un laberinto de intrigas y secretos enterrados en el alma oscura de la ciudad. La Sombra del Viento es un misterio literario ambientado en la Barcelona de la primera mitad del siglo XX, desde los últimos esplendores del Modernismo hasta las tinieblas de la posguerra.
"Una de las trampas de la infancia es que no hace falta comprender algo para sentirlo"
"Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas"
"Es curioso cómo juzgamos a los demás y no nos damos cuenta de lo miserable de nuestro desdén hasta que nos faltan, hasta que nos los quitan. Nos los quitan porque nunca han sido nuestros..."
Comento: Trilogía "Los juegos del hambre"

La autora tiene un estilo directo y claro que le ha permitido llegar a público de todas las edades. Sus obras se encuentran en el apartado de literatura infantil y juvenil, pero bien podría ser también literatura para adultos, pues es una de las pocas autoras que deja un doble sentido, una doble moraleja para cada tipo de edad y madurez.
Las novelas están escritas en primera persona por una chica, siguiendo la línea que ahora está de moda por el exitazo de Crepúsculo. Pero es lo único que mantienen ambos éxitos en común. Esta novela, de carácter futurista, plantea a los adultos una reflexión sobre los avances tan vertiginosos que está experimentando nuestra sociedad hoy en día, así como una crítica de lo absurdo de las guerras y una lucha constante por la libertad.
"Los juegos del hambre", seguido del tomo "En llamas" y finalizando la trilogía con "Sinsajo" constituyen una historia muy limpia y directa que enganchará hasta a la persona menos lectora.
Os dejo a continuación la primera parte de una entrevista que le hicieron a la autora y aprovecho para animar a algún bilingüe a que traduzca la entrevista y la cuelgue con subtítulos en yotube. Yo me esfuerzo de veras por entenderla, pero mi inglés deja mucho que desear...
Comento: Los juegos del hambre

Como decía, la semana pasada me acerqué a la biblioteca. No tenía intención de llevarme ningún libro, que conste. Fui directa al apartado de "libros de educación" que, tengo que decirlo, deja bastante que desear. La biblioteca le dedica una mísera estantería a uno de los pilares más importantes de la sociedad. Por si fuera poco, la mayoría de esos libros están ya desfasados en cuanto a la ley de educación (y sirven realmente de poco). Tuve que sentarme en el suelo, porque se ve que la única estantería que quedaba libre para colocar los libros de esta sección era aquella: imposible ver siquiera la etiqueta si uno mide más de 1´70 m. de altura. Suerte que soy más corta de estatura...
En fin, escogí tres o cuatro libros "algo" interesantes sobre educación y me los llevé todos a una mesa para ojearlos mejor porque, como comprenderéis, sentada en el suelo con la gente paseando a mi alrededor no me sentía demasiado cómoda. Al final resultó que ningún libro merecía la pena. Decidí marcharme y justo cuando estaba en la salida de la biblioteca, extrañada conmigo misma por no llevarme ni un libro, lo vi. Descansaba en la estantería reservada a "novedades" y, como me sonaba un poco de haber leído reseñas, me acerqué para ojearlo mejor.
"Vaya mierda de sinopsis", me dije cuando leí la contraportada. No aportaba nada sobre el libro "Los juegos del hambre". Sin embargo, algo me llamaba la atención de aquel tomo y decidí llevármelo. Cinco días después, lo he acabado de leer.
La novela es fascinante, original y muy muy sorprendente. Engancha hasta puntos insospechados. Yo me obsesioné con el libro; hasta soñaba con él, os lo juro. La historia es de carácter futurista, se ambienta en lo que ahora conocemos como EE.UU. Las terribles catástrofes naturales acabaron con la civilización y dieron lugar a la creación de un nuevo territorio llamado Panem. Este lugar está dividido en 12 distritos y el capitolio, que los dirige y controla. Cada distrito trabaja una materia prima que será la fuente de recursos del capitolio. Una vez al año, el capitolio organiza los juegos del hambre, una especie de gran hermano en el que seleccionan a dos personas (tributos) por distrito y los obligan a matarse entre ellos hasta quedar un solo vencedor. La protagonista de la novela, Katniss, narra en primera persona cómo es vivir en este entorno.
Hacía tiempo, ya digo, que no me enganchaba tanto a un libro como lo he hecho con este, es adictivo. Cualquiera se puede enganchar a esta novela. Os la recomiendo de corazón, no os arrepentiréis. Por cierto, tiene continuación. "Los juegos del hambre" es el primer libro de una trilogía; le sigue "En llamas" y "Sinsajo". Todos están ya a la venta. La autora y mi nueva ídolo, Suzanne Collins.
Comento: El vencedor está solo (Paulo Coelho)

Acabo de devorar este libro de Paulo Coelho, uno de mis escritores favoritos. Tras haber leído El alquimista, Once minutos o Verónika decide morir, debo confesar que esta novela no me ha sorprendido tanto como las anteriores.
El autor comienza la hstoria de una manera un tanto pesada para mi gusto, intentando mantener las pautas que debe seguir una novela, pero pareciendo más un ensayo que otra cosa. A pesar de ello, la historia va cobrando forma y empiezas a engancharte.
La historia, brevemente, narra hasta qué punto el poder y el lujo anulan la faceta humana de cada uno. Se centra en Igor, propietario de una gran compañía telefónica en Rusia, que desea volver con su exmujer, la cual rompió su relación con él dos años atrás y ahora comparte su vida con Hamid, un diseñador de prestigio.
A lo largo de la novela, el lector presenciará hasta qué punto Igor lucha por volver con Ewa, su exmujer, y comienza a obsesionarse hasta tal punto que se convierte en un asesino en serie. De manera paralela, el lector conocerá más personajes que no tienen nada en común, salvo la mala suerte de cruzarse en el camino de Igor.
Como comentaba, la novela es más que una historia, un ensayo o estudio sobre el poder y el lujo, y cómo tantas riquezas pueden cegar al ser humano, desviarlo de su camino y dejarlo sin rumbo en una vida en la que todos los objetivos parecen haberse logrado.
Dejo aquí varias frases que me gustaron (aunque tengo anotadas muchísimas más):
"¿Quién dijo que los niños no son capaces de decidir lo que quieren de la vida? Los adultos".
"La gente nunca está satisfecha con nada. Si tiene poco, quiere mucho. Si tiene mucho, todavía quiere más. Si tiene más, quiere ser feliz con poco, pero es incapaz de hacer esfuerzo alguno en ese sentido".
"Para un escritor o un músico, desarrollar algo de calidad no es suficiente, lo importante es que su obra no acabe pudriéndose en una estantería o en un cajón".
Comento: Contra el viento del norte, de Daniel Glattauer

El segundo enfado era más bien conmigo misma. No, por supuesto que no era por el hecho de ser tan dormilona. Estaba enfadada conmigo misma porque no conseguía explicarme el por qué de no haber escrito una historia similar antes que el tal Daniel Glattauer. «Mierda, me la han quitado», dije cuando acabé la lectura. Por favor, si alguien sabe en qué lugar se encuentra la fábrica de las ideas y la originalidad, no tiene más que enviarme un correo. Le estaré eternamente agradecida.
Contra el viento del norte es una historia de amor pero contada del revés y actualizada a la época actual. En esta historia los protagonistas se conocen de una forma curiosa: por e-mail. Emmi Rothner desea cancelar una suscripción con la revista Like y envía un e-mail solicitándolo. Sin embargo, se confunde de destinatario, y recibe el correo un tal Leo Leike, que le responde algo cabreado, pues no es la primera vez que le llegan correos de cancelación de suscripciones para la revista. A partir de esta escena tan curiosa y estúpida (me pareció muy estúpido el comienzo, reitero), el autor crea una gran historia de amor idealizado que poco a poco irá cobrando forma.
Siempre digo que las comparaciones son odiosas y evito comparar unas novelas con otras, puesto que cada historia es diferente y el enfoque que el autor le dé a la misma puede ser tan opuesto que no caben comparaciones al respecto. Sin embargo, comento que se trata de una novela fresca y de rápida lectura, no de una gran obra literaria. Esto no significa, aclaro, que se trate de una mala o decepcionante historia (no encontraba otros adjetivos más apropiados).
Señalo algunas frases o párrafos del libro en los que daría un gran aplauso al autor:
«La intimidad no es la interrupción de la distancia, sino su superación. La pasión no es la falta de perfección, sino un contínuo encaminarse y aferrarse a ella».
«Los viejos tiempos no pueden repetirse. Como su nombre indica, son viejos tiempos. Los nuevos tiempos nunca pueden ser como los viejos. Cuando lo intentan, parecen viejos y agotados, como quienes los echan de menos. Nunca deberían añorarse los viejos tiempos. El que añora los viejos tiempos es un viejo añorante».
«Usted no es concreto, señor Leike, no es tangible, no es real, es tan sólo una fantasía de mi mujer, ilusión de dicha infinita de los sentimientos, éxtasis apartado de la realidad, una utopía de amor hecha de letras».
«Con posterioridad suelen realizarse posibilidades que de antemano no existían. Y no suelen ser las peores».
«No hay que pensar nunca en “perder”. De sólo pensarlo, se pierde».
Por cierto, la novela no finaliza. Tiene continuidad en otra obra titulada Cada siete olas que aún no ha sido publicada. Ya os comentaré qué tal está cuando la lea.
Comento: Cien años de soledad

Hace poco me dijeron que necesitaba leer esta obra para saber un poco de literatura, que en ella se encontraban muchísimas claves y que, al igual que el Quijote, leer Cien años de soledad era básico si quería dedicarme a esto o, al menos, tener algo de idea.
Así que tras esta conversación regresé a mi casa frustrada y con la sensación de no haber leído un libro en mi vida. Una hora más tarde, me encontraba en mi rincón habitual de lectura comenzando la novela de Gabriel García Márquez.
Me enganchó. Este escritor parece el dueño de las palabras: las utiliza con una naturalidad y soltura que impresiona. Me fascinó. Resumiendo la trama de la novela en una frase diría: "Es la historia de un pueblo ficticio pero real, porque en ella se encuentran todos los sentimientos humanos de nuestra cotidianidad".
Y el final es de los que provocan un escalofrío cuando lo lees. Suelo fijarme mucho en los finales, los desenlaces son muy importantes y decisivos en una historia. Es curioso porque cuando uno/a comienza a leer cualquier novela siempre se centra en el desarrollo, el procedimiento que sigue el autor (sobre todo en el caso de personas a las que también les agrade escribir) y, cuando llegan al final, parece que todo lo anterior no importa tanto. Tan solo nos preocupa entonces qué le va a suceder al protagonista, dónde va a acabar, qué ha preparado su creador para él.
El final de Cien años de soledad es tan bueno (al menos para mi gusto) que, durante un tiempo, el resto de la novela carece de sentido.
Para entender al completo esta novela, se ha de leer dos o tres veces mínimo, lo aconsejo. Gabriel utiliza tantísimos datos que si uno no se elabora a medida que lee un árbol genealógico, se pierde. Esto fue lo que me pasó a mí y por lo que tendré que leer la novela de nuevo en cuanto encuentre tiempo.
Concluyo recomendando la lectura pero avisando que no es una novela fácil de leer. Es tan intensa y complicada que el premio es llegar al final y comprender al completo el mensaje que García Márquez nos ha querido transmitir: "Sucede en las mejores familias".
Estoy leyendo...
Cuando comento a alguien mi lectura, me suelen decir: "¿Pero es que no la habías leído antes? Madre mía, si no has leído esa novela no has leído nada...". Pues sí, señores/as listillos/as, sí la había leído antes. Bueno, la intenté leer, mejor dicho. Pero tenía dieciséis años y una mente mucho más infantil que ahora, así que no entendí ni media. Y al final dejé la novela a medias, por puro aburrimiento, sinceramente. Le debí tomar tanta manía y me suponía tanta frustración el haber sido derrotada de aquella manera, que en los próximos años no volví a cogerla.
Hace unos días, en una conversación que mantuve con un aficionado y escritor conocido "de la familia", me animó a leer algo más sobre este autor. Ya esta navidad intenté superar el pánico que tenía al escritor y leí "Memoria de mis putas tristes", una novela que me gustó pero de la cual no aprendí nada, al menos eso creo. Que luego uno cree no aprender nada y se sorprende recordando determinadas escenas o enseñanzas.
En fin, que me envalentoné y cogí de la estantería el tomo "Cien años de soledad". He avanzado bastante y debo decir que me está gustando, aunque Gabito tiene un estilo de escritura un tanto enrevesado. Creo que tendré que releer la novela para terminar de entenderla, pues algunas cositas se me escapan. Ahora sí, la segunda vez que la lea (porque la primera no cuenta) me elaboraré un esquemita del árbol genealógico de la familia Buendía-Iguarán, porque tengo en la cabeza un lío tremendo.
¿Qué es lo que más me está gustando del libro? La facilidad que tiene el autor para adentrarte en la historia, con esos tejemanejes que le da, mezclando pasado, presente y futuro y casi gritándote entre líneas que no te descuides en la lectura, que no te permitas ni un segundo de despiste. Yo no le suelo hacer mucho caso y así me va, que de vez en cuando tengo que volver dos o tres páginas para situarme.
¿Cuáles son los personajes que más me gustan de la novela? Melquíades, sin lugar a duda, porque me recuerda al mago Merlín y lo veo en mi cabeza con su traje azul repleto de estrellitas amarillas, aunque Gabito no me lo describa.
También me gusta mucho Úrsula, que tiene nombre de bruja y un carácter parecido al de mi madre (qué va, mi madre acojona más todavía...).
Rebeca, con sus raras manías de comer tierra y cal de las paredes, me fascina. En este punto le doy un gran aplauso al autor. ¡Qué grande eres, maestro!.
Finalmente y por supuesto, José Arcadio Buendía, con sus inventos desbaratados, que me recuerda un poco a la imagen de Don Quijote de la Mancha (en este caso de Macondo). Creo que es un gesto sin igual que el autor ha conseguido plasmar en su obra y actualizar a la literatura moderna.
Pues bien, no me enrollo más porque aún no he acabado de leer el libro y no me gusta dar mi opinión sin terminar la novela. Os dejo a continuación un vídeo de una entrevista a Gabito. No se ve muy bien, pero se escucha estupendamente, que es lo que importa al fin y al cabo.
Comento: Gafas de sol para días de lluvia
Leí este libro hace un tiempo ya. Me lo regalé el día del libro en un puesto de libros de segunda mano a precios de crisis. Es una novela preciosa, de una autora que yo, hasta la fecha, no conocía y que tiene un estilo de escritura muy suave y llano. Las palabras entran con facilidad y te dejan un buen sabor de boca.En la novela, el hotel Ritz de Madrid sirve de escenario en una historia que intercala la inmigración con las riquezas y problemas familiares desde una mirada femenina.
Lina, una mujer inmigrante sin papeles que trabaja como empleada de la limpieza en el hotel conocerá a Carol, única heredera de una de las familias más poderosas de Manhattan. Dos mujeres completamente diferentes que se ayudarán entre sí y encontrarán una bonita y verdadera amistad.
La novela recuerda en la trama al cuento infantil de Cenicienta, actualizado y mucho más realista, en la que el hada madrina será Lina y Cenicienta, Carol.
En el libro encontramos nostalgia, injusticias, avaricias, malos tratos, egoísmos y amor, mucho amor. La autora nos enseña, una vez más, que no es más feliz el que mucho tiene, sino el que poco necesita.
Mamen Sánchez es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Ha cursado estudios en las Universidades de La Sorbona, Londres y Oxford. Es hija de Eduardo Sánchez Junco, director de la revista Hola! y directora adjunta de la revista Hola! México.
El Dios de las cosas pequeñas es su genialidad en la novela, bajo mi punto de vista. Que Lina rece a este Dios para que llueva y así ponerse sus gafas de sol, otra. Me encantan esas metáforas que enseñan sólo si uno piensa.
Os recomiendo la lectura de la novela. Ya me diréis vuestra opinión.
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